Puro cuento

No

Ayer no logré dormir, no soñé que te llenaba la boca de alcohol y los ojos de sonrisas, que perdía mis recuerdos a propósito para buscarlos entre tus dientes, que nos fumamos el patio de atrás y jugamos ajedrez con las palabras. No soñé tampoco que te morías de frío en la calle y que hubiese querido calentarte yo y no mi abrigo, que la vida se me fue un poquito en ese parque donde dijiste que habían ladrones y un ladrón te robó un beso y un ladrón me robó el aliento y quise violarte ahí mismo en ese parque, pero el parque era de ladrones no de violadores.

No soñé que temblabas de miedo y que en mi cabeza te decía “no temas, beibi” “no haré nada que no quieras” y todas las frases y ninguna de ellas porque mis labios ya no hablaban, los callabas con los tuyos. No soñé que en la oscuridad de la habitación solo veía tus pantalones blancos, no por blancos sino porque me faltaron uñas para arrancártelos y me sobraron dientes para arrebatarte gritos de la piel y te faltaron dientes para sacarme las medias y te sobraron para morderte los labios. Y no hagas eso y lo haces muy rico y ¡qué rico!

No soñé que todas las lenguas hablaban de tus poros y que tu ombligo sabía a gritos ahogados, a bocas abiertas y ojos cerrados, que el corazón cantaba tucu tucu, cantaba tucu tucu y tu culo me encantaba, que la noche se moría entre tus piernas y asesinaba tus yametengoqueir entre mis brazos, que huyeron las ropas y se escondieron bajo la cama y la cama se escondía bajo nosotros.

No soñé que me llenabas la boca de besos y los ojos de sonrisas, no soñé nada de esto porque ayer no logré dormir.

  • 31 December 2011
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